viernes, 29 de julio de 2016

Cuento negro para una negra noche



Hace unos días, leímos Cuento negro para una negra noche, novela corta de Clayton Bess, y es verdad que escuchamos el sonido del fuego y de algunos animales salvajes. Leer este pequeño libro fue una experiencia sin igual, pues nos hace escuchar nuestro silencio, nos mantiene atentos y atrapados en la lectura, asombrados tanto por la historia como por las ilustraciones de Manuel Ahumada.


Lo que leemos en Cuento negro para una negra noche es una leyenda cuyo objetivo es acercarnos a los oscuros secretos de la naturaleza humana, del corazón, de la sobrevivencia de las personas, de las supersticiones y de los mitos, específicamente de la “conquista” o “llegada” de enfermedades como la viruela.


Es una historia de la vida, trágica, triste y con mucha solidaridad y momentos de alegría. Leemos aventuras y muchos pasos, los personajes están en constante movimiento. Se nos hace una historia muy atractiva porque aunque se desarrolle en Liberia, región africana, nosotros creemos que aunque estemos lejos geográficamente, nos une esa solidaridad y también ese lado oscuro que todos tenemos.


La ilustración de corazón fuerte con marcas es el mejor cierre porque sin palabras entendemos la grandeza y sufrimiento de las personas.


Por lo que observamos esta historia la escuchan bien los niños pero creemos que la disfrutan más los jóvenes o los adultos así que aprovechamos que agosto es el #MesDeLaJuventud y en este mes recomendaremos lecturas a los jóvenes que nos siguen y que en cada sesión se acercan a nuestro acervo, explora y hojea los libros que de mil maneras son los objetos que nos transforman, cuestionan y nos abren muchos horizontes.

Esperamos que disfruten esta lectura. 
¡Nos leemos pronto!


Texto: Mariaaaaaaana
Diseño: Jairoooooooo


Por cierto, ¿¡notaron nuestro pequeño cambio en la imagen de #LosRecomendables!?
Ojalá les guste...

jueves, 21 de julio de 2016

Entre monstruos y letras te veas



Justo antes del sábado 23, cita para nuestro segundo taller “Leo, luego creo. Historias en papel: creadores de Monstruos”, pensamos en el proceso de construcción del monstruo de Fuera de aquí horrible monstruo verde, aquí el asistente no va a mencionar, va a crear a su monstruo imaginario, va a darle color, forma, elegirá los ojos, la nariz, la boca, el cuerpo, le pondrá garras, cola, cabello con todas las opciones, chino, lacio, rojo, morado, corto, largo, no importa, lo importante es la imaginación y una vez plasmado en papel el resultado es la sorpresa del creador, la risa, el orgullo. Además de este proceso, se sugiere describirlo y darle un nombre al monstruo. Los asistentes van a idear un monstruo a la carta, es decir, va a elegir los elementos a su gusto, quizás sea un monstruo como en ¡Papá!, o Comejuguetes o el comedor de historias de Monstruo, ¿vas a comerme?, lecturas que son parte de Las Recomendables de Rompecabezas.

Ser testigos del proceso de construcción de este Monstruo en papel es un deleite porque hemos notado que sea de la edad que sea, esto es lo de menos, el creador se va perdiendo en su imaginación, es un momento que requiere un objetivo y lograrlo. Así que esta propuesta no es sólo un juego sino que desarrolla destrezas como luchar por un objetivo a través de la imaginación y la convivencia. El monstruo es único para la persona pero es un desfile de monstruos que esto siempre da gusto.

Además de este momento, habrá varias sorpresas, juegos, narraciones, proyección de cortometrajes acerca de los miedos y estará nuestra biblioteca itinerante que cada día va creciendo más gracias al éxito que vamos acumulando poco a poco.
Vayan este próximo sábado 23, 11hrs. Centro de las Artes y seamos entre todos testigos de esta creación de monstruos.
Texto: Mariana
Diseño: Jairo

jueves, 14 de julio de 2016

Veo, leo, toco, siento y aprendo con el monstruo verde.


      Hoy vamos a recomendarles un libro muy especial, ¡Fuera de aquí, horrible monstruo verde! (Ed Emberly. Octubre 19, 1931, Boston, USA) un álbum ilustrado, no grueso, relato breve, pasta dura. Lo abrimos y contiene una historia muy tierna con unas ilustraciones geniales.
            
         Leemos la voz de un pequeño narrador o narradora (no sabemos) que nos cuenta, nos describe mientras va armando a su monstruo imaginario y así como lo arma, es capaz de destruirlo con su voz imperiosa...
“[…] ¡Y no vuelvas más! Hasta que lo diga yo”.
            No es casual que el primer elemento que aparece son los ojos y son amarillos. Este libro entra por la vista. OJO esta historia es capaz de guiarnos a aprender a mirar, escuchar, imaginar, comentar, a tocar los diseños, sentir las hojas, los trazos. El niño que escuche la historia pondrá atención en cada imagen y sentirá cada elemento, los dientes filosos, la boca, la greña enmarañada, además enfatiza mucho los colores, es completamente sensorial.

Además de alfabetizarnos visualmente estamos seguros que con libros así, alentamos a todos a ir a los museos, a observar el arte, a ser capaces de sentirlo y cuestionarlo.

Sí, todo con este álbum ilustrado, verlo vale muchísimo la pena, leerlo más, y leerlo y verlo es toda una experiencia.

¡Nos leemos el próximo jueves con otro libro de #LosRecomendablesDe…

Texto: Mariana
Diseño: Jairo


jueves, 7 de julio de 2016

Las mil y un ventajas del álbum ilustrado


El álbum ilustrado es una joya, nos enseña a observar, a comentar, analizar. Es el primer acercamiento a la lectura. Hoy vamos a recomendar ¡Papá!  (Philippe Corentin* Corimbo, 1999) puede leerse de diferentes maneras y tiene más de una historia. 


A simple vista, es una historia espejo acerca del temor que se puede sentir en las noches. Son dos personajes. De un lado es un pequeño monstruo y del otro, un niño. Los dos necesitan dormir pero no lo logran. Cada uno –en su mundo- llama a su papá y cada papá tranquiliza a su hijo. Así es la historia, sin embargo hay mucho más que esto, lo siguiente es real.

Hace unos meses después de una presentación de lectura, se acercó un niño de casi 7 años con su mamá. Ella ojeó el libro, se lo “leyó” en 5 minutos y dijo, “vámonos, es tarde”. El niño tomó ¡Papá! y sin leerlo, empezó a describir lo que pasaba en la historia. Después se acercaron 2 niños más y entre los tres empezaron a ver más objetos, la mamá se regresó al álbum y se dio cuenta que los niños se las arreglaron para observar. OJO. Los niños empiezan a “leer” las ilustraciones, las leen y las interpretan. Los adultos ya no observamos con tanto detenimiento.

Después de esta experiencia, la mamá que iba con algunas amigas comentaron lo siguiente. Muy valioso.

a)Esta breve historia inserta al niño a nuestra cultura, a ciertos hábitos.
El niño personaje de la historia, el protagonista, lee antes de dormirse. No le leen, él lee, él ya tiene este hábito.

b)Los papás realizan otra actividad mientras duerme el hijo. En este caso, están en una fiesta. No hay niños.

Las mamás se quedaron convencidas que las ilustraciones son una verdadera obra de arte. ¡Papá! Como buen álbum ilustrado tiene poco texto, las ilustraciones están conectadas al relato. El narrador nos presenta un mundo con hábitos, con cierta forma de ver el mundo. Los colores son muy amigables. Las escenas de monstruos son ancla para la mirada de los niños, señalan las caras más temibles y se inventan más historias. La escena final con el osito de peluche es muy tierna.

Estamos convencidos que el álbum ilustrado abre muchas formas de lectura, se lee, se interpreta, se cuenta. No hay edades para disfrutarlo sólo abrirse a gozar las ilustraciones, los colores, las formas, todo es lenguaje.

¡Papá! Lo conseguimos en Amazon y lo recibimos en muy buen estado.

¡Nos leemos pronto con más historias de monstruos! 


Texto: MPineda 
Diseño: JCFranco