
El hombre que fue un mapa es la última novela infantil que publicó #IgnacioPadilla, escritor que nos trae buenos recuerdos ya que justo el año pasado (2015), Maru Urbina, coordinadora de #LetrasConMás, invitó a Jairo Cristóbal Franco a narrar parte de otro libro del autor a un grupo de niñas y niños. Ese día lo conocimos y lamentamos muchísimo la noticia que escuchamos hace una semana, así que en homenaje a nuestro autor hoy recomendamos El hombre que fue un mapa.
El hombre que fue un mapa es una novela de aventuras, navegaciones, piratas y muchas historias dentro de historias. Digamos que empieza en una época clásica y concluye en la época actual. La trama es así: Hipotálamo de Quimera era un guerrero que perdió primero la pierna, luego el brazo y después un ojo así que lo sacaron de la guerra. Hipotálamo junto con su perro amarillo (por demás fiel), se dedicó a observar hasta que un día conoció a Arquímedes, un gran sabio que dijo: “-Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo”. Hipotálamo se quedó con esta frase y se dedicó al conocimiento y logró encontrar “el punto de apoyo”.
Ese “punto de apoyo” es la clave de la novela.
Se desencadenan muchas historias bien logradas, no hay cabos sueltos. Con esta novela nos preguntamos qué tanto se divirtió Ignacio Padilla mientras construía esta historia tan laberíntica porque al final del laberinto encontramos una verdad para la historia.
Sí, es una novela con cierta complejidad, pero se disfruta leer diferentes culturas, países, como Islandia, Australia, África, y este viaje es mucho más placentero al reconocer personajes tan sofisticados que desean encontrar el conocimiento pese al abandono y la decepción de las personas, buscan trascender y ser reconocidas.
¡Si han leído algo de Ignacio, compártanos por favor sus comentarios y mantengamos viva su obra!
Texto: M. Pineda
Edición: J. C. Franco


