Y
para seguir con las recomendaciones a los jóvenes, hoy tenemos una novela
gráfica que seguramente los va a atrapar. El
perro guardián de las estrellas (Hoshi Mamoru Inu), manga con una temática compleja y no ajena a nosotros.
Como
buen manga se lee al revés en comparación a los libros occidentales, las
ilustraciones están muy bien trazadas y en blanco y negro. Si observan la
portada verán un perrito que llama nuestra atención, un coche abandonado en un
campo de girasoles, este cuadro es el punto de partida de la historia. Ojo, el
abandono, la naturaleza humana, el maltrato a los perros y pese a esto, la
fidelidad de los perros son parte de los temas principales. Después de leer El perro guardián de las estrellas pienso
en esa fidelidad, y en el “guardián de las estrellas”, es verdad, no cabe duda
que al menos en estas historias que hemos leído acerca de los perros, como Perdido¸ tendríamos que aprender de su
fidelidad y de atrevernos a contemplar, en este caso, el cielo, las estrellas,
aprender a observar, quizás así podríamos tomar decisiones distintas, no tan
precipitadas, pienso en el destino de los “dueños” de esta historia.
La
trama es así: Happy, un nombre clave bastante irónico para nuestra historia es un
perro abandonado, acogido por una familia, el papá se hace cargo de él. Más
adelante, la familia se desintegra porque “Papá” pierde su trabajo a causa de
una enfermedad crónica y la opción es el divorcio. “Papá” (así parece que lo
menciona Happy) se queda con él y deciden viajar al sur. En este viaje se
encuentran con un niño abandonado también.
El perro guardián de las
estrellas es intensa y con un final aleccionador porque de alguna
manera vemos un cruce de vidas entre “papá” y un trabajador social y un perro
que les cambia sus vidas. “Papá” no abandona a Happy y el trabajador social se
atreve a cambiar de vida.
Sí,
lo siento, nos quedamos con preguntas como: ¿por qué el “papá” no hizo más por si?,
¿es así de fatalista la vida?, ¿este abandono es así de universal? Con esta
historia conocemos un mundo existente y humano.
Además,
es una historia breve que se lee casi de una sentada.
El perro guardián de las
estrellas no es fácil de conseguir, esta vez lo vimos en los arcos
de Palacio Municipal, frente a los boleros en un puesto de periódicos ahí hay
muchísimo surtidito… y lo mejor que el libro es la primera parte de una serie…
que la verdad esperamos que sea mucho más larga.
¡Nos
leemos pronto!

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